La Creación y la Primera Caída
En este primer capítulo de El Origen del Mal, el lector es conducido al principio absoluto de la creación, donde Yahuah establece el orden visible e invisible. A través de las Escrituras y textos antiguos, se revela cómo los espíritus fueron creados desde el primer día, la diferencia entre la naturaleza eterna de los ángeles y la facultad única del ser humano para procrear, y el propósito original del hombre como portador del ruach de Yahuah. El capítulo expone con claridad la verdadera identidad de Gadreel como el agente del engaño en el Edén, desmantelando interpretaciones tradicionales y mostrando cómo la primera caída introdujo el conocimiento del mal sin destruir la bondad original de la creación. También se analiza la expulsión del paraíso, el primer derramamiento de sangre y la primera invocación del Nombre de Yahuah en la tierra. Este estudio establece la base doctrinal para comprender cómo comenzó el conflicto espiritual que marcaría toda la historia humana.
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(El principio del orden… y del caos)
1.1 Creación de todos los espíritus en el primer día de la creación
(El principio del mundo invisible y la naturaleza eterna de los seres espirituales).
Los ángeles recibieron el don de la eternidad; de modo que, como son eternos, no procrean ni se propagan.
Chănôk (Enoc) Capítulo 15: Versículo 6 – 7: En cuanto a ustedes, fueron primero espirituales, viviendo una vida eterna, inmortal por todas las generaciones del mundo; por ello no se les han atribuido mujeres, pues la morada de los espíritus del shâmayim es el shâmayim.
Yôbêl (Jubileos) Capítulo 2: Verso-2-3: Porque en el primer día creó los shâmayim de arriba, la tierra, las aguas y todos los espíritus que le sirven: los ángeles de la presencia, los ángeles de la santificación, los ángeles del espíritu del fuego, los ángeles del espíritu de los vientos, los ángeles del espíritu de las nubes, de las tinieblas, de la nieve, del granizo y de la escarcha, los ángeles de las voces, del trueno y del relámpago, los ángeles de los espíritus del frío y del calor, del invierno, de la primavera, del otoño y del verano, y todos los espíritus de sus criaturas que están en los shâmayim y en la tierra. Él creó los abismos, las tinieblas, el atardecer y la noche, y la luz, el amanecer y el día, todo lo cual preparó en el conocimiento de su corazón. Y entonces vimos sus obras, y le alabamos, y nos gloriamos en su presencia por todas sus obras, porque siete grandes obras creó el primer día.
Shâmayim,
Aguas
Ángeles,
Espíritu del hombre
Abismos
Tinieblas
Luz
A diferencia de lo que nos han dicho o enseñado, las escrituras nos ensenan que todos los espíritus del hombre fueron creados en el primer día de la creación. Esto es todo ser humano que aún no ha tomado forma de carne o sangre, que no ha nacido, en realidad fue creado desde el primer día de la creación.
Yirmeyâhû (Jeremías) -Capítulo 1: Verse-5: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que salieses de la matriz te santifiqué, te día por profeta a las naciones.
Tehīllīm (Salmos) – Capítulo 139: Verse-13: Porque tú poseíste mis riendas; me cubriste en el vientre de mi madre.
Como podemos ver en estos versículos los ángeles creados también en el primer día de la creación, recibieron el don de la vida eterna, de modo que su naturaleza no es de reproducción, por eso todos los ángeles son masculinos, no existe tal cosa como un ángel femenino, eso no es bíblica.
Todos son masculinos porque la habilidad de procrear o reproducirse no fue asignado a ellos, más bien la eternidad en los cielos. Los ángeles fueron creados como servidores o sirvientes de la creación más preciada de Yahuah Êlôhîym “El Hombre”. Los ángeles para servirnos y no nosotros para servir a los ángeles.
1.2 Creación de los humanos en el sexto día
(El don de la procreación y la conexión con el ruach de Yahuah)
Los humanos, como seres efímeros y pasajeros, recibieron el regalo único de procrearse para que no se extingan en la tierra y se mantengan fluyendo. Solo al hombre se le dio este gran regalo.
Yôbêl (Jubileos) Capítulo 2: Versículo 14-15: Después de todo esto, creó al hombre; al hombre y a la mujer los creó, y le dio dominio sobre todo lo que hay en la tierra y en los mares, sobre todo lo que vuela, sobre las bestias y el ganado, sobre todo lo que se mueve sobre la tierra y sobre toda la tierra; y sobre todo esto le dio dominio. Y creó estos cuatro tipos en el sexto día. Y hubo en total veintidós tipos.
1) Animales terrestres
2) Ganado
3) Todo lo que se mueve en la tierra
4) Hombre
Yahuah se esmeró en su creación, estableció todo el panorama necesario para que su máxima obra la disfrutara y viviera con él por los siglos. Y como su última obra entonces en el sexto día creo al “hombre”, su magnánima creación. Todo lo que creo del día uno hasta ese momento del sexto día fue preparando el terreno para traer al hombre a la vida y disfrutar del paraíso que Yahuah había creado.
Chănôk (Enoc) Capítulo 15: Versículo 5: Por lo tanto, también les he dado mujeres para que las fecunden y engendren hijos de ellas, para que así no les falte nada en la tierra.
Como el hombre no recibió la inmortalidad de los ángeles, entonces recibió un regalo y don único. La habilidad de engendrar o procrear hijos en la tierra, con el objetivo de nunca faltar en la creación de Yahuah. Facultad única dada al hombre. El tener hijos o descendientes, es el regalo más preciado de toda nuestra existencia, codiciada y celada por algunos de los ángeles.
Recordemos que todos los espíritus de los hombres fueron creados en el primer día de la creación, pero solamente en el sexto día ese espíritu recibió un cuerpo y se convirtió en un ser humano. Esta es la razón porque en el texto de Berēšhīṯh (Génesis), explica que hombre y mujer fue creado (en el primer día), pero solo en el sexto día el hombre llego a ser un ser viviente.
1.3 Chawwâh en el jardín
(La seducción de Gadreel (Gadriel) y la entrada del engaño en el Edén).
Chawwâh, en el jardín, fue seducida por Gadriel y cayó en la tentación: la mujer sucumbió a la insinuación del ángel Gadriel, no de una serpiente, y la mujer, a su vez, compartió con el hombre el fruto de dicha tentación.
Chănôk (Enoc) Capítulo 69: Versículo 6: Y el tercero se llamaba Gadreel… e hizo pecar a Chawwâh (Eva)… Como vemos, fue un ángel, no un reptil. Este mismo ángel, después en la caída de los ángeles vigilantes se une a ellos.
Yôbêl (Jubileos) Capítulo 3: Versículo 17-19: Y después de cumplirse los siete años que había cumplido allí, siete años exactamente, y en el segundo mes, el día diecisiete del mes, el Nâchâsh vino y se acercó a la mujer, y el Nâchâsh le dijo a la mujer: ¿Te ha ordenado Êlôhîym, diciendo: No coman de ningún árbol del jardín? Y le dijo: De todo el fruto de los árboles del huerto, Êlôhîym nos ha dicho: Coman; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, Êlôhîym nos ha dicho: No coman de él, ni lo toquen, para que no mueran. Y el Nâchâsh le dijo a la mujer: «No morirán, pues Êlôhîym sabe que el día que coman de él, se les abrirán los ojos, y serán como dioses, y conocerán el bien y el mal».
Siete años estuvieron Adam y Chawwâh en el huerto, cultivándolo y siendo cuidados por Yahuah Êlôhîym. El Nâchâsh le lanza una pregunta ganchosa a la mujer, quien cae en la trampa y le dice exactamente lo que sabían, solo una prohibición tenían, un árbol en específico. Si miramos bien el texto y comprendemos, la única mentira expuesta por el Nâchâsh fue cuando le dijo “no morirán”.
La mujer cayó en la trampa, que no fue forzada, sino insinuada, y pecó e inmediatamente se le abrieron los ojos y conoció el mal, porque el bien ya lo conocía. El fruto del conocimiento del mal, o mejor dicho, la desobediencia a todo lo que se llama regla o bueno.
Aun después de este pecado que marcó el curso de toda la creación, creados originalmente por la mujer y el ángel Nâchâsh; en la humanidad — o creación de Êlôhîym— no hay nada malo, más bien las consecuencias de la desobediencia; todo lo creó bueno en gran manera.
1.4 Gadreel o Gadriel – Antes de los Vigilantes
(El verdadero adversario que introdujo la muerte y el error).
Chănôk (Enoc) Capítulo 69: Versículo 6: “Y el tercero se llamaba Gadreel; este es quien mostró a los hijos de los hombres todos los golpes de la muerte, e hizo pecar a Chawwâh, y mostró a los hijos de los hombres las armas de la muerte: el escudo, la cota de malla, la espada para la batalla y todas las armas de la muerte a los hijos de los hombres.”
Gadreel nunca fue parte del pecado de los Vigilantes y nunca fue encarcelado. Es el que conocemos como el adversario. Es quien después aprovecha el pecado de los ángeles vigilantes que se corrompen con las mujeres para transmitir las enseñanzas prohibidas a la humanidad y / o a los descendientes de los nefelinos. Su primera aparición es en el jardín del Edén al inicio de la creación, creado su primer engaño en la creación, y por tal acción fue maldito por Yahuah.
1.5 Expulsión del paraíso
(La consecuencia de la desobediencia).
El hombre fue expulsado del paraíso o jardín del Edén por su transgresión y la entrada del paraíso protegida y escondida para que los humanos no puedan encontrarla.
Berēšhīṯh (Génesis) – Capítulo 3: Verse-22-24: Y dijo YAHUAH ĔLÔHÎYM: He aquí Âdâm es como uno de nosotros sabiendo el bien y el mal: ahora, pues, para que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre: Y lo sacó YAHUAH ĔLÔHÎYM del huerto de Êden, para que labrase la tierra de la que fue tomado. Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Êden Kerûb, y una espada encendida que se revolvía a todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida.
1.6 Primer asesinato en la humanidad
(Qayin contra Hebel: el nacimiento del derramamiento de sangre).
Qayin, por celos y envidia, se convirtió en el primer asesino de la raza humana. Sin embargo, aun después de este episodio, el mal o la maldad como tal no prevalecían en la tierra.
Yôbêl (Jubileos) Capítulo 4: Versículo 2: Y en el primer año del tercer jubileo, Qayin mató a Hebel porque Êlôhîym aceptó el sacrificio de Hebel y no la ofrenda de Qayin.
Berēšhīṯh (Génesis) – Capítulo 4: Verse-3-4: Y aconteció andando el tiempo, que Qayin trajo del fruto de la tierra una ofrenda a YAHUAH. Y Hebel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, y de su grosura. Y miró YAHUAH con agrado a Hebel y a su ofrenda;
Min (מִן) perı̂y: Qayin dio parte del fruto o cosecha que había tenido.
Min (מִן) bekôrâh: Hebel dio lo mejor, su primogenitura.
Este fue todo el asunto, no hay que complicarse ni buscarle cinco patas al gato. Qayin no dio lo mejor y Hebel dio lo mejor, por tanto, Yahuah aceptó lo mejor. Qayin se llena de celos y se convierte en el primer asesino de la humanidad, con el primer asesinato de la humanidad y al mismo tiempo Hebel se convierte en el primer mártir inocente en perder su vida por la verdad (dar lo mejor a Yahuah).
1.7 Después del primer asesinato: etapa sin demonios ni ángeles vigilantes caídos
Aun después de todo esto, no existe la maldad que arropa y consume la creación. Existe el conocimiento del mal y por ende, todo ser humano nacido de la creación de Yahuah, nace con ese conocimiento de lo que es bueno y lo que es malo; y al dejarse llevar por las emociones, tiene la facultad de ejecutar ese mal. Sin embargo, en esta etapa de la humanidad, no existen aún ni lo demonios, ni ángeles vigilantes que pecaron, no existe la enfermedad ni todas esas calamidades que vendrán después.
1.8 La primera invocación del Nombre de Yahuah
Pasaron los tiempos de Adam, los tiempos de Seth, y luego los tiempos de Enosh, de la descendencia de Seth (no Enosh de la descendencia de Qayin). Entonces el nombre de Êlôhîym fue invocado por primera vez en la tierra.
Berēšhīṯh (Génesis) – Capítulo 4: Verse-26: Y a Shêth también le nació un hijo, y llamó su nombre Ĕnôsh. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de YAHUAH.
Prestemos mucha atención para no confundir a Enosh del linaje de Sheth con el Enosh del linaje de Qayin; fue solo cuando desde la descendencia de Sheth nació Enosh, que por primera vez los humanos comenzaron a invocar el nombre de Yahuah. No antes y no de la descendencia de Qayin. Pasó la generación de Qayin y de Mahalalel hasta llegar a la generación de Yarad.
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